Sanar Espiritualmente
Hace décadas me devanaba la
existencia buscando y buscando como sanar espiritualmente, en ese entonces un
fuerte llamado me urgía sanar a toda costa por lo que investigue, leí, escribí,
practique, colgué, pedí, acudí…incontables intentos realizados en pos de sanar
espiritualmente. Hoy me congratula felicitarme y darme un merecido abrazo porque
lo logre — vivo curada— curada de tanto espanto terrenal que amedrenta al
prójimo de no haber sido por mi tenacidad, fuerza y fortaleza seguramente me
habría estrangulado la vida completita. Sanar se lo debo al “Kybalión” libro
que contiene siete leyes de vida espiritual, el cual encontré por la red y más
tarde lo conseguí en papel en una librería. Es mi libro de cabecera porque
contiene las leyes que me sanaron. En un primer momento leí el libro de entre dos
y tres sentadas al computador por pura casualidad, mas no me intereso por el
contrario lo descalifique porque lo creía incoherente, insignificante y hasta
incomprensible lo cual sucedió por allá del dos mil dieciocho cuando los
llamados que llegaban a mi mente pasaban desapercibidos, fue la serenidad y el vacío mental que iniciaba a practicar por aquel entonces quienes me llevaron
a releer el mismo libro con detenimiento y análisis, epoca en que me obligaba a
buscar cuanto remedio encontrara para sanar espiritual, mental y orgánicamente lo cual me llevo a comprender sus letras despertando en mi una entrega absoluta para comprender el mensaje, era tal mi necesidad de sanar que mi entrega me
llevo al entendimiento de siete leyes, aunque he de confesar que fue una comprensión parcial porque mi mente aun se negaba a desprenderse de tanto delirio mental. Un motivo de lectura me inspiro a escribir “Meditar… Sanación Espiritual” intentando
recrear las siete leyes de vida en mi día a día, intento que resulto ser mas mecánico
y hasta extraviado que sanador y no es un prejuicio es un juicio porque no logre sanar en su todalidad he aqui la introducción;
"Este libro surgió de la vida misma, de entre el atrevimiento y la esencia. Un libro que inicie por pura Causalidad porque era urgente salir del Ritmo de vida que alocaba a esta Mente. Me negaba a ser malvada abajo porque arriba la Correspondencia seria mi espejo. Adquirí destreza para elevar mis propias líneas de Polaridad efecto de Generar nuevos pensamientos y elevadas Vibraciones. Siete componentes fueron mi punto de partida para lograr la transmutación mental, siete principios de vida me están llevando hacer arte con la mente, una especie de alquimia que surge de un profundo meditar. Cuando medité, me transforme, cuando lleve a reposar la mente recordé lo dulce de la vida sin maldad, sin miedos ni violencia entonces; sano mi espíritu supe de que estaba constituida, entonces conocí a Dios"
Ya lo habla la introducción del libro que escribi por allá del dos mil diecinueve; "Meditar...Sanacion Espiritual", mis letras dejan entrever las siete leyes de vida y mi urgencia por sanar, si por ese entonces ya me declaraba sanada, hoy que vivo en el dos mil veinticinco he de afirmar ¡meta lograda! Uno logra proezas cuando el vacío de la mente es una realidad, cuando entra en reposo, en silencio profundo, tan profundo que uno experimenta la iluminación entonces uno sana. De no comprender muchos términos en el "Kybalión" pase a experimentarlo mediante vivencias de vida hasta el nivel de exclamar ¡eureka! vivo las siete leyes de vida. Descorrer la cortina de los secretos que encierra tan preciado libro —abstracto, inspirador y hasta retador— me llevo a mirarlo con nitidez, abstraer letra a letra para comprenderlo, practicar una a una de sus leyes, experimentar a flor de piel como se siente, leerlo y releerlo hasta lograr alquimia, ha sido tal mi entrega de su lectura que heme aqui escribiendo nuevamente de su efecto en mi piel hasta el grado de sanarme. Y por supuesto que no abordare una a una de sus leyes, ese intento ya lo hice al escribir “Meditar Sanación Espiritual” volver a detallar ley a ley me leería insolente e incisiva retome este titulo porque ratifique el efecto de una iniciativa que me mantiene saludable. Sin planearlo hoy en día vivo bajo una rigurosa practica de siete leyes que guian mi vida; mi mente vive saludablemente, soy corresponsable de mis actos, practico frecuencias limpias para gestar vibraciones altamente saludables, la polaridad que vivo inesperadamente la abordo con sabiduría para rescatarme rápidamente del polo negativo e instalarme en el polo positivo, si de algo estoy orgullosa es de saber vivir positivamente. Diseño mi propio ritmo de vida le doy sintonía, armonía y vibración acorde al momento que viva. Asi es mi causa y el efecto se traduce en una paz interior que me deja con un dulce sabor de vida. Genero interacciones realistas, virtuosas y consagradas con mis dos hombres a tal grado que somos capaces de darnos abrazos celestiales. Sanar Espiritualmente es como tintinear por dentro cual antena que envía señales al universo para decirle ¡conectada contigo!

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