A eso que llamas tu "vida", no te conduce a ninguna parte. Es pura locura. Trabajas demasiado. Trabajas en exceso; caminas y corres. Y durante toda tu vida luchas y no llegas a ninguna parte. No sabes de dónde vienes, no sabes hacia dónde vas, hacia dónde te diriges. Si te encuentras a un hombre en la carretera y le preguntas, "Señor, ¿de dónde viene?", y él te dice, "No lo sé". Y le preg untas". Adónde va?" y él contesta "No lo sé", y aun así te dice, "No me estorbes. Tengo prisa", ¿qué pensarás de él? Pensarás que está loco. Si no sabes de dónde vienes, ni adónde vas, ¿a qué viene esa prisa? Sin embargo esa es la situación del mundo entero, todo el mundo está en marcha. La vida es una carretera; tú siempre estás en medio. Y no sabes de dónde has venido; no sabes adónde vas. No sabes nada del origen, no sabes nada de la meta, pero tienes mucha prisa y te esfuerzas al máximo para llegar a ninguna parte.