La ignorancia, inestabilidad y falta de identidad auténtica provocaron en esta mujer valerse del exterior para poseer una vida tranquila y en paz, error tremendo error porque ignore mis divinas posesiones para depender de otros provocándome miedo, ansiedad, inestabilidad emocional y por si fuera poco me desarrope de autenticidad y no es queja es conciencia. Uno se lo cree todo, sea de la naturaleza que sea y sucede tan rápido que la inocencia, aquella que resguarda alma y corazón, se ve seriamente dañada. La inconciencia toma el poder de la mente para dar por hecho todo aquello que a uno le augura el mundo exterior, dejándolo a uno recluido en una celda mental. Parece una declaración vigente afortunadamente ya es pasado solo quedan recuerdos, experiencias vividas a flor de piel, experiencias que darán cierre a mi sagrado santuario. Santuario al que hube de aferrarme cual chamaca que sostiene piedritas del campo apretándolas entre sus manos para que diosito la cuide. Actuaciones que dur...