El ego es el problema básico para cualquiera que esté buscando su auténtico yo, tiene que afrontarlo. No se puede contrarrestar con nada exterior. Ningún remedio va a ser de ayuda, ninguna medicina, ningún método. Entonces, ¿no hay manera de librarse de él? Existe una forma, pero no puede imponerse desde el ex terior. El modo no se parece a un remedio, la vía es la clari dad, la transparencia, mirar una y otra vez, observar cómo funciona el ego, ver sus juegos sutiles. Lo expulsas por la puerta delantera y él regresa por la puerta trasera. Lo echas de un sitio y se impone desde otro lado. Piensas que ya te has li brado de él y de pronto descubres que está sentado allí dentro. Así pues, sin hacer ningún tipo de condena, hay que mi rar al ego una y otra vez, sin pensar que quieres perderlo. Llegar a esta conclusión será un impedimento, porque signi fica que has tomado la decisión antes de haberlo observado. Por tanto, entra en el ego sin ninguna conclusión, sin nin guna idea de qué...