12 de diciembre de 2014

Tonatzin

Bendita Guadalupana, virgen maría, nuestra señora, morenita del Tepeyac alusiones que hacen  los corazones del pueblo a Tonantzin. Pero el nombre lo dejare a un lado, para centrarme en su divinidad que es lo que me apasiona en este instante para dibujarla bajo un manto de letras que brotan cristalinamente. Acercarme a esta sagrada providencia es para dar gracias a Dios por haberme enviado su divina protección que siempre ha cuidado de mí. Así de simple es mi acercamiento y gratitud hacia ella en este glorioso día que una campesina le rinde pleitesía. Postrarme ante una divinidad es revelar que también soy parte del pueblo, soy pueblo. Ante el pueblo se vino a manifestar su esencia y llegarlo a comprender me llevo décadas, si no es que varias vidas. Y hoy que se vuelve a repetir su celebración frente a mi nariz, no la dejare pasar sin entregarle mi Ser. Me uno a millones de almas que consagran su aparición, que se entregan a ella, eso es para mí mover a México, latir al unísono, sentirnos humanos, Ser Vida. Mi comunión hacia ella solo la puedo evidenciar mediante las letras que revelen como fue que llegue a sentirla y dejarme guiar por su bendita imagen.
Cuando era niña, quizá entre seis u ocho años inicie a escucharla nombrar en la familia por estas fechas. En casa de mi madre se preparaba el itacate que llevarían mis hermanos en la peregrinación que hacían hasta su altar ubicado en un pequeña cuevita por las cumbres de Acultzingo, lugar que se encuentra cerca de Tehuacán, Puebla. Es una tradición y una manifestación religiosa ir caminando desde Tehuacán hasta aquel lugar, que por cierto nunca conocí, solo era parte de la algarabía que se tornaba alrededor de la familia haciendo los preparativos para mis hermanos que partían a visitarla. Así me inicie a escuchar su nombre; la Virgen de Guadalupe.  A partir de entonces miraba todo tipo de imágenes de ella, pero no solo eran sus imágenes era su poderosa energía que atrapaba mis ojos para voltear a mirarla, como tratando de confiarme mi destino. En aquel entonces estaba tan sumergida en tonterías que solo la  mirarla, no la sentía, mucho menos capturaba la magia de su divinidad. Así se inicio lo que más tarde vendría a ser un milagro para Consuelo; “salvarme” protegerme cual imán que no suelta a su hija, cubriéndome con su manto porque así estaba destinado.
Al paso del tiempo, viviendo en Puebla llegue a laborar en una vieja casona ubicada en reforma 913, casona edificada en el siglo XVlll llamada la Reyna y que hoy en día pertenece a una institución universitaria. Debieron sucederse muchos años, entre el ir y venir laborando para que me volviera a atraer su presencia.  Fue un día cualquiera cuando tuve la curiosidad de indagar, el porqué el nombre de aquella vieja casona; “La Reyna”  por lo que me di a la tarea de investigar, claro que no fue una investigación estricta, mas bien fue la casualidad quien puso entre mis manos la historia de aquella vieja casona, así fue como supe que en el pasado ahí se veneraba a la Reyna, a la virgen de Guadalupe y a ello se debió su nombre. Al saberlo no le daba crédito alguno mi cerebro a tal revelación, pero mi corazón aclamaba atender el destino; creer en ella. Aunque era débil mi sentir, ahí broto mi acercamiento, sucedió el milagro jamás imaginado en esta mujer; renacer nuevamente, transformarme, recibir el miedo que paraliza el alma, sucedió lo más sagrado; recibirla en mi corazón.
A unos pasos de aquella  vieja casona existe una iglesia y por estas fechas miles de almas llegan a venerarla, sin darme cuenta me encontraba rodeada de su bendita imagen y debieron pasar décadas para llegar a sentirla y recibirla en mi corazón. En breve haré un año que ya no me encuentro por aquellos rumbos, en aquella vieja casona, pero el efecto que dejo en mi tan divina presencia me invita hoy a darle gracias por el torrente de bendiciones que regó sobre mí cuando todo se tornaba obscuro, cuando me encontraba atrapada por la infamia y la maldad y haberme sacado de aquellos espacios con vida fue el milagro más grande que sucedió a mujer. Es una Reyna cuando de proteger almas se trata. Ayer ella se manifestó ante mi bajo infinidad de sucesos, hoy le entrego una paleta de letras brotando de esta campesina. Soy Consuelo y amo Ser.

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