29 de abril de 2015

Divina

Llego para quedarse, prendada de esta mujer.
Es magnífica, divina y fue Dios quien me envió
tan significativa unión de energías.
No tiene nombre, rango, status, mucho menos
condición social pero vive exquisitamente
en tan bella tierra.
Si, ella vive muy cerca de hombres y mujeres
y solo un corazón humano, humano
puede tocarla con la mirada.
Y eso me sucedió, la pude tocar con la mirada,
sentirla con el corazón,
y no es que sea humana, humana, no.
Consciente estoy que aun tengo pendientes
por limpiar en mis entrañas.
Pero el solo hecho de tocar su divinidad
me llevo a no claudicar en tan
exquisita hazaña que voy logrando: el cambio
Ahora sé cómo se dignifica el alma
y ella me lo recordó en cuestión de instantes;
 purificando mi conciencia

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