16 de noviembre de 2011

Fuerza de voluntad

La fuerza de voluntad no es una fuerza, pues la voluntad depende del yo: es un fenómeno diminuto, que no puede generar demasiada fuerza. Cuando no tienes voluntad, estás lleno de poder, porque entonces te haces uno con el todo. Resulta tan contradictorio respecto a lo que se nos ha enseñado que cuando abandonas la voluntad, descubres el poder que habita en ti. En el fondo la fuerza de voluntad es una especie de impotencia. Y para ocultar el hecho de nuestra impotencia, creamos la voluntad. Creamos lo opuesto, para engañarnos a nosotros mismos y para engañar a los demás. La gente débil siempre está tratando de parecer fuerte. Se crea lo opuesto porque es la única manera de ocultar dentro la realidad.
Una persona verdaderamente fuerte no tendrá conciencia de ser fuerte. La fuerza estará latente, estará allí, pero ella ni siquiera tendrá conciencia de ello.
Lao Tse dice: "Un hombre verdaderamente virtuoso nunca sabe que lo es." "Un hombre realmente moral nunca tiene conciencia de serlo". "Un hombre que tiene conciencia de que es moral tiene la inmoralidad escondida dentro". Un hombre que piensa que es bueno, virtuoso, solemne, es lo contrario, ¡y lo sabe!
La fuerza de voluntad no es en realidad una fuerza, es más bien una debilidad, para estar lleno de poder basta soltar la voluntad y permitir que la vida te impregne de todo su poder, entonces, solo entonces descubrirás que la voluntad no tenía ninguna significación real.













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