6 de agosto de 2018

Escenario


El gran escenario de la vida es tan vasto que amo imbuirme en el para recibir mágicos e increíbles aprendizajes que aperturan la conciencia y expanden el espíritu dejándome una sensación formidable. Experiencias de vida revelándome los poderes que me rodean, lo sé por he retornado tantas veces a esta tierra que  finalmente “sé lo que debo hacer”. Estoy aprendiendo a vivir bajo mis propias leyes espirituales, en completa entrega de conciencia. No existe mayor proeza que descubrirse dentro del gran escenario de vida que uno mismo va diseñando, donde lo único real es el espíritu cristalizándose con cada movimiento que va dando cuerpo, alma y por supuesto la mente. No es de sorprenderme que me tropiece una o cantidad de veces con bajas densidades, pero  gracias a luz de la conciencia que me acompaña rectifico y continuo bajo el amplio espectro de la vida. Mi escenario terrenal es tan transparente que no solo yo lo sé -mi vida da fe de ello-. Lo voy logrando gracias a descifrar los más atesorados secretos terrenales y no porque sea adivina, es el efecto de una purificación espiritual quien me lleva a ver más a allá de mi nariz. Me sorprendo y aprendo de cada instante que va surgiendo dentro de este vasto escenario llegando al punto de dejarme llevar por los designios. He comprendido que estoy aquí para aprender, no quiero perderme esta oportunidad y esa increíble protección de otra naturaleza que me acompaña. Una protección que guía y empodera mi espíritu y no alardeo, es el efecto de lo bien que se siente estar protegida por la divinidad. Lo siento a cada instante y son tan vastas las manifestaciones que ya no tengo duda. Solo me resta avanzar, aprender y recibir los dones que la vida me va otorgando.

Activa


Generar, regenerar y crear es mi pasión no me concibo sin movilidad alguna, no me soportaría sumergida en la apacibilidad que enmohece el alma, oxida el cerebro y paraliza el espíritu. Mi naturaleza ya se evidenciaba desde niña -la constante movilidad-

Descansar


12 de julio de 2018

Miro con lupa


Miro con lupa lo que hago porque quiero lograr la pulcritud de mis acciones. Miro con lupa lo que hago porque quiero que la conciencia logre mirar por ella. Y no es una cuestión de obsesión es una cuestión de enmendar el pasado. Enmendar desde lo más trivial hasta lo más grotesco que he hecho en tan grandiosos escenario de vida. Mirar con lupa lo que hago hoy en día apela a la conciencia para analizar el resultado de lo que género, regenero o creo. Es fácil decirlo hacerlo requiere de completa entrega, empeño y constancia, lo sé porque en la medida que regreso a rectificar, afinar o enmendar se regenera el espíritu y la energía se eleva. De hecho una de mis tremendas debilidades era hacer las cosas a lo tonto, al ahí se va sin mirar escrupulosamente el resultado final y de eso me estoy ocupando. Faceta que me está costando tremendos esfuerzos para no esquivar situaciones sean de naturaleza mental, material u ocupacional. Las letras que ahora delineo están siendo miradas con lupa porque quiero ser  coherente y consiente de lo que siento y escribo. Tener el  objetivo enfocado me ayuda a perseverar,  de hecho tener en la mente la palabra “lupa” me retorna en automático a la toma de conciencia. Perseverar es la virtud que me saca de todo intento de evasión poniendo en la vitrina aquello que empantana el objetivo. Por supuesto que es desgastador, se precisa de una tremenda hazaña para no caer en la obsesión manteniendo el radar en rangos de normalidad. Normalidad  que me resulta altamente sagrada para no alterarla. Vivo en un trapecio… saltando de una a otra acción con la lupa mirando lo que hago incluidos mis pensamientos si, mis pensamientos también son sujetos de mirarse con lupa, porque cuando los descubro que están en bajas vibraciones de inmediato calibro la mente para moverme en frecuencias altas, es una forma de mantenerme en absoluta concentración. Parece tan incoherente lo que plasmo pero para mí es un reverendo placer porque gracias a mi gusto por escribir voy mirando mi vida desplegarse en este gran escenario terrenal y eso es tremendamente satisfactorio, es como dejar evidencia del cómo uno se va reconstruyendo por dentro y por fuera. Reconstruirme es lo más loable que estoy haciendo por este espíritu con el único interés de aprender, experimentar y crear. Mi único anhelo es retornar a casa renovada en espíritu, cuerpo y alma. Mi anhelo es retornar con Dios.

Mirarme


7 de junio de 2018

Creo en mí!


Creer en mí, es la situación que más tiempo me ha llevado en recuperar, resulta más avasallante lo que dicen allá afuera, que lo que dice uno aquí adentro. En el pasado mi gran error fue creer lo que se dice afuera, afortunadamente estoy en otro contexto, hoy creo en lo que hago, en lo que soy. El conflicto interno por el que debí atravesar cantidad de veces me dejo como ardilla girando sobre la misma rueda por caer en creencias de otros. Aludiré a una cotidiana que refiere al creer en mí; ayer estuve a punto de caer en la periferia, estuve a punto de arrumbar el trabajo, me sentía desliñada y desganada más saque fuerzas por atravesar toda negatividad que me poseía, llego la noche y había concluido todos mis pendientes, me había rescatado de la pesadumbre maravillosa experiencia que engrandeció mis actos. A eso se debe el que hoy este escribiendo una trivialidad que para mí es un tesoro porque por mínimo que sea lo que haga, lo hago espiritual, mental y corporalmente exenta de bajas vibraciones y eso es gracias a que creo en mí, creo en lo que hago por mínima que sea la acción. Practicas que le han dado a mi piel una oxigenación, a mi corazón credibilidad y a mi afortunado cerebro una grandiosa capacidad de expandirlo, ahí es donde se encuentra el poder, el poder de vibrar en altas frecuencias, poder que se va expandiendo a medida que voy recuperando la credibilidad en mí. Una cotidiana de Consuelo tiene que ver con lo que hago en la vida diaria, tiene que ver con el cerebro, la imaginación y la creatividad. Repito cantidad de veces estos aspectos, mas no me arrepiento porque justo el repetirlos me lleva a congraciarme con ellos, a sentir y ejecutar lo que demandan, de hecho el solo escribir me requiere; cerebro para pensar lo que voy a plasmar con letras, imaginación para delinear lo que es creer en mí, creatividad para no permitir que las letras salgan incoherentes o faltas de energía. Ser creativa me demanda energía porque el solo pensar; lo que es creer en mí, es como echarme una zambullida a mis profundidades para sentir y traer al exterior lo que ahí habita, es como dejar entrever una lucida imagen agraciada porque es capaz de sentarse a construir de la nada para echar al vuelo las vibraciones que habitan dentro de mí. Caray es increíble lo que puedo hacer con la dosis justa para activar mis acciones eso para mí es creer, creer en lo que hago me potencia día a día así que porque no repetir la experiencia de ayer.

Funcionas?

Cuando funcionas con tu totalidad, funcionas con el sentimiento